Capítulo Q · Hub de capacidades
Qué hacemos
Preparamos una IA para que conozca tu trabajo técnico y haga la parte pesada —con tus datos, tu normativa y tu rigor. Tú pones el criterio.
Ingeniería, arquitectura y construcción viven en el mismo mundo: el código técnico, las fórmulas y las normas mandan, pero el terreno exige aún más rigor para aplicarlos con conocimiento. Por eso no te damos una IA «en general»: te configuramos una que entiende la tuya.
6 capacidades · 1 método
Conoce tu trabajo
(no responde «en general»)
Una IA genérica no conoce tu CTE, tus criterios ni cómo haces tú las cosas. Te responde «en general» — y en trabajo técnico, «en general» no sirve.
La configuramos con tu sector, tus criterios y tus documentos. Responde según tus reglas y en tu formato, no con plantillas genéricas.
Para una ingeniería geotécnica de referencia en todo el Estado: una IA configurada con su CTE y sus criterios de clasificación, que trabaja como trabaja la casa.
Respuestas en tu formato y con tus reglas — no un «un poco de todo».
Conecta tus datos
(deja de pegarlos a mano)
Tus datos viven en mil sitios: un BC3, un Excel, el Catastro, la normativa. Y cada presupuesto o ficha sale de copiar y pegar a mano.
Lee tus propias fuentes y trabaja directamente con ellas. No vuelves a pegarlas cada vez.
Para un estudio de arquitectura de prestigio reconocido: el compañero lee su BC3 y saca el presupuesto en horas, no días.
Dejas de pegar datos a mano; el compañero va a buscarlos donde están.
Las tareas de cada día
(la parte repetitiva, hecha)
Cada semana repites las mismas tareas —generar un informe, validar un sondeo, rellenar una ficha— que necesitan tu formato pero no siempre tu cabeza.
Hace esas tareas repetitivas por ti y te deja marcado dónde hay decisión o criterio.
Para una ingeniería geotécnica de referencia en todo el Estado: tareas como generar el informe o validar un sondeo, hechas; el ingeniero revisa exactamente donde toca.
El trabajo repetitivo hecho; tú pones la cabeza donde importa.
La documentación de cada ayuntamiento
(sin rehacer)
Cada ayuntamiento pide la documentación a su manera. Rehaces la misma carpeta diez veces con diez formatos diferentes.
Monta la carpeta documental correcta para cada municipio, con el formato que pide cada uno.
Para un estudio de arquitectura de prestigio reconocido: la documentación adaptada ayuntamiento a ayuntamiento, sin volver a empezar cada vez.
Una entrega por municipio, bien hecha a la primera.
Vigila las oportunidades
(licitaciones y concursos)
Encontrar concursos y licitaciones que te encajen significa vigilar portales cada día. O se te pasa el bueno, o pierdes horas.
Vigila los portales por ti y te avisa solo de las oportunidades que encajan con lo que haces.
Para una constructora líder, con patente internacional: un radar que filtra las licitaciones públicas y le trae las que valen la pena.
Las oportunidades vienen a ti, ya filtradas — no al revés.
Y todo eso, con rigor
(el trabajo con consecuencias)
En trabajo con consecuencias, un error documental —una norma derogada, un dato mal copiado— se paga caro.
Lo determinista, programado con algoritmos fiables; fuentes verificadas, trazabilidad y controles de calidad. Y tu criterio valida siempre.
Un método con controles de calidad y revisión humana (tú) en cada paso que tiene consecuencias — no «confía y firma».
Rigor de verdad, sin inventar nada; la firma es tuya.
Qué NO automatizamos
No te reemplazamos, te descargamos. El conocimiento, la estrategia y la relación con tu cliente no se automatizan. El trabajo pesado, sí.
¿Cuál de estas partes te está comiendo el tiempo?
Ponle nombre en 30 minutos y te decimos si podemos ayudarte.
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